CLAVES DEL SUDESTE ASIÁTICO

INTRODUCCIÓN:

Este seminario forma parte de una Serie que aborda las consecuencias del imperialismo capitalista en África, Medio Oriente y el Sur de Asia: Crisis en Medio OrienteDilemas del África Poscolonial Pensar el Mundo Árabe.

Formato de la cursada:

Clases sincrónicas (o grabadas) de dos horas de duración.

Materiales: Se trabajará con bibliografía y material audiovisual digital: artículos, documentos oficiales, fuentes periodísticas, películas documentales y de ficción.

Disertante a cargo: Martín Paolucci (UBA/Revista Crisis/CAEG/docente universitario y periodista especializado en política internacional).

Contacto: circulogalileo@gmail.com  y 1540689573

Trailer del seminario:

En las cinco jornadas en las que discurre este seminario intentaremos abordar una temática sumamente compleja: los elementos constitutivos de una región creada por el Imperialismo europeo en la etapa final del siglo XIX, el Sudeste Asiático. Denominación británica de mitad del siglo XX que buscaba unificar a dos bloques nacionales  vecinos que habían sido o eran colonias de distintas potencias europeas (y el Filipinas estadounidense) y que estaban por experimentar el proceso de descolonización, siendo estas Indochina y las Indias Orientales. 

Un bloque geográfico, económico y político sumamente heterogéneo compuesto por países relativamente diferentes pero que los conflictos bélicos, dinámicas productivas y políticas externas, y la forma interna de adaptación a estos fenómenos, han moldeado de una determinada manera. Vietnam, Filipinas, Myanmar, Camboya, Brunei, Indonesia, Filipinas, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia y Timor Oriental. 

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12 estados en los que no existe ni una homogeneidad política, idiomática o cultural y a los que solo los une, a priori, además de la geografía y un pasado colonial, una política económica que combina intervención estatal con fuertes beneficios para el Capital local y extranjero en detrimento de las condiciones de vida de los trabajadores, una política exterior tendiente a favorecer a los EEUU y la OTAN en detrimento de la potencia vecina China, y una política cultural y social en donde predomina el tradicionalismo, cierta desconfianza hacia la apertura democrática y una visión colectivista y orgánica (en un sentido conservador) de los lazos sociales. 

Todo esto pese a que existen en el plano político, cultural y religioso realidades tan diversas que van desde la monarquía islámica de Brunei, el país con mas musulmanes del mundo, Indonesia, la coexistencia chino-malaya en Singapur y Malasia, o los conflictos intrareligiosos (algunos hablan de genocidio) entre budistas y musulmanes en Myanmar, pasando por un país que pese a su extrema apertura comercial y malas condiciones laborales se autodenomina comunista (el Partido Comunista es el partido único) como es el caso de Vietnam. 

Es precisamente Vietnam, que enfrentó y derrotó en la guerra a un país del que hoy todos son firmes aliados y que es la gran potencia (título disputado por la República Popular China) de esa gran región del Pacífico, la protagonista comercial de la actual fase del Capitalismo, los Estados Unidos. Es de esta manera que buscaremos en las cinco clases comenzar a definir que es el Sudeste Asiático (si es que consideráramos que esta región realmente puede pensarse como tal), cuales son las principales señas culturales, políticas y sociales de sus principales países, como se formaron tanto este bloque como los propios territorios nacionales a la luz de intereses internos y externos ajeno a las grandes mayorías populares, y finalmente que conflictos los atravesaron y llevaron a su actual estadío. 

Sobre todo nos enfocaremos brevemente en la colonización inicial en el marco del “Nuevo Imperialismo”, los efectos tanto de la 1era como la 2da Guerra Mundial, el largo periodo de la Guerra Fría que fue particularmente caliente en la región. Sobre todo si consideramos la larga y mortífera Guerra de Vietnam. Conflicto que incluyó incursiones en otros países frente al temor de un efecto dominó y un aumento de la represión en países como Tailandia o Filipinas, que por su propia dinámica habían desarrollado grupos revolucionarios de izquierda orientados a la lucha armada. 

Luego de concluida esta guerra y a la par que el enfrentamiento entre el bloque capitalista y el llamado “campo socialista” continuaba, en este determinado sector del mundo se dió, como consecuencia de la política represiva interna, el surgimiento de una clase dominante local mas dinámica, y el agotamiento del llamado “modelo keynesiano” en Occidente, la llegada de una serie de capitales industriales que buscaban mejores condiciones de explotación lo que llevó primero a la creación de los llamados Tigres Asiáticos, uno de los cuales era Singapur, y luego a que este fenómeno se extendiese a toda la región, gracias especialmente al amplio disciplinamiento de la fuerza de trabajo y la pobreza extrema que ofrecía mano una obra barata proveniente del campo. 

Este fenómeno se extendió durante casi 20 años en lo que muchos sectores del establishment financiero y el liberalismo occidental denominaron el Milagro Asiático ( Asia atrajo la mitad de las inversiones de capital durante los años ’90) merced del amplio desarrollo económico, alta tasa de retorno para inversores y una efectiva reducción de la pobreza a la par de un notable aumento de la desigualdad y de la explotación relativa que produjo el emplazamiento de sweatshops, maquilas y producción de bienes de consumo que desde Europa, Norteamérica y América Latina se trasladaron a este territorio.

Un éxito coartado por la fuerte crisis asiático de 1997 que supuso un simbronazo brutal tanto para esta región como para el resto de los países emergentes que crecían luego del fuerte influjo económico que significó la fase de crecimiento posterior a la desaparición de la URSS. Con la entrada del nuevo milenio la crisis fue superada y en el marco del boom del precio de las commodities y un gran capital disponible de ser invertido en el marco del boom tecnológico, la región volvió a ser un fuerte punto de crecimiento económico y sobre todo turístico, siendo el Sudeste Asiático el lugar de moda entre el turismo joven occidental.

Ahora frente al fin de la amenaza socialista a los regímenes locales y el éxito económico sustentado en una profunda desigualdad y explotación, las problemáticas que afectan al Sudeste Asiático tienen que ver por un lado con el surgimiento de nuevos sectores de trabajadores jóvenes que comienzan a reclamar mejoras sociales y mas democracia, un crecimiento exponencial del crimen organizado, asentado en una amplia capa de población marginal en una zona estratégica para la producción de heroína y al igual que en otros lugares del continente asiático un alza en conflictos religiosos, a veces derivando estos en matanzas o aparición de grupos terroristas confesionales que reemplazan a las viejas guerrillas socialistas como las nuevas amenazas para los Estados-nación. 

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Una situación que convive con la oportunidad que la alianza de potencias emergentes del Pacífico capitaneada por EEUU ofrecía a la par de una internacionalización de capital cada vez mayor y de interelación en un mercado común que prometía ofrecer aranceles cero a futuro entre América Latina, EEUU y la región, una perspectiva amenaza por un lado por la gran potencia regional que es la República Popular China y luego, al parecer por la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y a una mayor tendencia hacia el proteccionismo comercial.