DE LA URSS A LA FEDERACION RUSA: UNA ESTRATEGIA DE SEGURIDAD CON COHERENCIA DE CRITERIO

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Por Francisco César Sales, politólogo y colaborador del CAEG 
“Rusia es un enigma, envuelto en misterios, rodeado de incógnitas…sin embargo, creo tener una clave que permite suponer cómo actuará…y esa clave es la historia del interés nacional ruso”.
Winston Churchill 
Introducción
En este breve artículo se intenta, en resumen, describir cómo el interés nacional y la Seguridad del Estado  se mantuvo en una línea directriz en la cual la estrategia se mantuvo inalterable.
Es decir el resguardo, desarrollo y ampliación de las fronteras geopolíticas  y su sistema político y social  (en sus distintas versiones) fue una constante (salvo una excepción) de todos los sistemas que gobernaron Rusia en todas sus versiones.
Esta ponencia se organizó, de acuerdo a su brevedad y  objetivos, observando y describiendo la secuencia de los sucesos históricos que involucraron a Rusia (en este caso en la Unión Soviética), fundamentalmente en la era de la “Guerra Fría”. Se trató de  sus actores, tratando de deducir sus intenciones y sus consecuencias emergentes en cuatro conflictos.
Las tres Rusias
Desde el siglo XIX a la actualidad asistimos al devenir histórico de tres Rusias diferentes.
La primera, en que se consolida como actor importante en la política internacional europea, que arbitrariamente ubicamos desde la derrota de Napoleón y se cierra con la caída del régimen político zarista en 1917.
Analizar la Rusia de los Zares significaría  resumir un período de varios siglos, razón por la cual solamente mencionamos el período  que  comprende El Siglo XIX hasta el año 1917.
La abdicación del Zar Nicolás II en plena Primera Guerra Mundial marca un anclaje histórico en el cual se manifiesta la transición hacia la Revolución encabezada por Lenin que finaliza, guerra civil mediante, con el afianzamiento de Stalin en el poder, por un período de 30 años, que marcarán indeleblemente el devenir histórico de la entonces URSS que comprende.
1.      Intento de desarrollo económico mediante procesos de industrialización acelerada,
2.      Represión interna, purgas, gulags,
3.      Desarrollo del sistema de defensa militar
4.      La  invasión germana y la consecuente  participación soviética en la Segunda Guerra Mundial,
5.      El período inmediato posterior a la firma del tratado de Paz, conocido “Guerra Fría”
6.      El primer gran incidente internacional se produce con el llamado “bloqueo de Berlín”
Posteriormente al fallecimiento de Stalin, sucede:
7.      Sucesión de una troika compuesta por Malenkov, Kruschev y Bulganin de cuya lucha política por el poder surge en 1956 Nikita Kruschev en cuyo mandato se desarrolla la crisis de los misiles en Cuba, en el transcurso del gobierno del Presidente norteamericano John F. Kennedy.
8.      Crisis de los misiles en Cuba
9.      Caída de Nikita Kruschev y es sucedido por un troika de la cual emerge Leonid Brezhnev, época  que se conoce como “restauración conservadora”.
10.  Dos crisis “intra fronteras” del Pacto de Varsovia: Hungría y diez años después la crisis de Checoeslovaquia.
11.  En 1982 fallece Leonid Breznev y en tres años, lo suceden otros dos miembros de la “vieja guardia del Kremlin”, El primero y miembro de la KGB, Yuri Andropov que fallece en 1984  El segundo es Konstantin Chernenko de 73 años, quien fallece en 1985.
12.  El tercero pertenece a la nueva generación de dirigentes soviéticos, es Mijaíl Gorbachev quien ya en 1984 se había manifestado públicamente en favor de un proceso de reformas en la URSS.
13.  La caída de la Unión Soviética durante el gobierno de Mikhail Gorbachev, que concluye con la disolución formal de la URSS a fines de 1991.
El tercer estamento de su sistema político es  la actual Federación Rusa en la cual el Sistema Político, Económico y Social  se reforma profundamente bajo los gobiernos de Boris Yeltsin y Vladimir Putin.
Sin embargo, en el desarrollo de la presente monografía atenderemos cuatro casos de la Política Internacional de la URSS que suceden en el transcurso de la “Guerra Fría”.
1.      El primero, que se manifiesta en Europa, específicamente en Berlín, muestra el primer enfrentamiento con Occidente, específicamente con los EE. UU.
2.      El segundo, es a las puertas de EE. UU. El conflicto se manifiesta con la presencia de misiles balísticos nucleares soviéticos en la isla de Cuba,  en el área  que Norteamérica considera históricamente como su “Mare Nostrum”, el Caribe.
3.      Este tercer conflicto se desarrolla “intra-fronteras” del Pacto de Varsovia y es un conflicto ideológico y geopolítico de la URSS con la dirigencia de la República Popular Húngara.
4.      El cuarto comienza con la “Primavera de Praga”, en Checoeslovaquia y al igual que el conflicto húngaro, tiene un final abrupto aunque, a diferencia del anterior, no sangriento.
Por lo tanto, se intentará en forma resumida, describir y analizar las causas, desarrollo y consecuencias de los conflictos previamente mencionados.
 
La expansión territorial 
La expansión territorial rusa, en todas las direcciones geográficas desde el Siglo XV hasta el Siglo XX, comprende la creación de una nación desde una suma de nacionalidades en plena expansión hacia Europa y Asia a la sombra de un poder político altamente centralizado, como lo fue  el Régimen Zarista o su sucesor el PCUS.
A partir de mediados del Siglo XV el Zar Ivan III comienza una lenta expansión del Estado de Moscú, que transcurre a lo largo de casi 200 años.
De esta forma conquista Kazan, Astrakan, Yermak, el Kanato de Siberia y su sucesor, Ivan IV proclama la anexión al Trono de Moscú de toda la Siberia.
Al fallecer el Zar Alejo en 1676 deja conformado un Imperio de Todas las Rusias que abarca Pskov-Smolensko, una parte de la Rusia Blanca, Chernigob-Kiev y Ucrania. También domina el Cáucaso y el Mar Caspio y hacia el Este cubre toda el Asia Septentrional hasta el Pacífico.
En 1686 Rusia pierde la guerra contra Turquía y firma con China el Tratado de Merchinsk, después de un choque militar, en el cual Rusia cede a China ambas orillas del Río Amur y reconoció que  la actual provincia marítima era China, lo cual conformó el primer retroceso ruso en Asia. Este fue el primer acuerdo firmado por un Emperador Chino con una potencia europea.
En el último cuarto del S XVIII Rusia de apodera de las ciudades de Derbent, Bakú y las provincias de Diland, Mazanderan y Astrabad logrando una unión directa con Asia, luego de una guerra con Persia.
En el transcurso de los 90 años subsiguientes (1783-1873), Rusia anexa Crimea, Las Islas Kuriles, las Aleutianas y llega incluso hasta Alaska en América del Norte, incorpora Nachitschevan y Erevan a costa de conflictos con Persia.
Rusia se establece también en el Sir Daria, cerca del Mar de Aral, se establece en el Sur del lago Baljach, conquista el Turkestán, Tashkent, el reino de Kokand, el país de Bukhara.
Ya en tiempos posteriores conquista el Turkmenistán, el Estado de Khiva, y retoma los territorios cedidos a China en 1860 que comprenden la Cuenca del Amur, la orilla derecha del Rípo Usuri, la mitad norte de Sakalin y recibe de China la Provincia Marítima y funda el puerto de Vladivostok en 1860.
Prosigue su dinámica territorial, ya que en 1875 cambia con Japón las Kuriles del Norte por la mitad Norte de Sakiev y en 1877 vende el Territorio de Alaska, sito en América del Norte, a los EE. UU. En la suma por entonces astronómica de U$S 7.200.000.
Es evidente que al momento de hacer dicha operación de territorios por dinero en Alaska, el Zar no suponía, con toda lógica,  siquiera que los acontecimientos históricos privarían, muchas décadas  después, a la URSS de un espacio vital para asentarse con sus medios militares en plena Guerra Fría.  
 
Hacia 1884 continúa expandiendo su ocupación del Asia Central  con la incorporación de Merv, se acerca a Afganistán y aparecen en Pamir. Coloniza el Turkestán y en el Extremo Oriental Rusia obliga a China a reconocer la autonomía de Corea, transformando a este Estado, por el método de diversos tratados, en casi un protectorado ruso.
En 1895 Japón, como consecuencia de una guerra con China, adquirió la Isla de Formosa y la Provincia de Liatung, al sur de Corea con la Ciudad de Port Arthur y también el Protectorado de Corea (tratado de Simonoseki).
Rusia, aliada a países de Occidente, presiona a Japón y en 1878 lo obliga a renunciar a la posesión de la isla de Liatung, que vuelve a China que a su vez la cede en arriendo a Rusia ´por 99 años. Rusia se une, entonces, a Port Arthur por medio del FF. CC. Transiberiano, la convierte en una fortaleza y ocupa militarmente toda la parte de la Manchuria que atraviesa este FF. CC.
A principios de S XX China dio la excusa perfecta a Rusia, Japón,  y otras potencias occidentales como EE. UU. Francia, Inglaterra, Alemania con la rebelión de los Boxers a incrementar su presencia militar en ese país, ocasión en la cual Rusia ocupa militarmente toda la Manchuria y también presiona a Japón a ceder el protectorado de Corea, exigiendo un puerto, de lo cual obtiene una respuesta negativa por parte del Imperio.
Entre 1904 y 1905 se verifica la primera derrota militar de Rusia en el S XX, en su enfrentamiento con Japón quien atacó sorpresivamente Port Arthur. Como consecuencia de este enfrentamiento Japón se apodera de la península de Hiastug, los Puertos de Port Arthur y Dalnij, la mitad de la Isla Sakalin y Rusia debe desistir de toda pretensión sobre Corea y evacuar la Manchuria.
En 1912, la ya República China acepta la independencia de Mongolia y a fines de 1912, por una convención, se coloca bajo protectorado ruso.
En 1913 se firma un tratado chino-ruso que prevé la delimitación de fronteras, aunque en 1915 China, aprovechando que Rusia se encontraba involucrada en el frente occidental en su guerra con Alemania, vuelve a colocar a Mongolia bajo su soberanía.
En 1917, mientras se desarrollaba la Primera Gran Guerra, en una maniobra política  magistral, con el objeto de aliviar la presión de sus tropas en el frente oriental y derivar las divisiones alemanas   hacia occidente,  el Kaiser Guillermo hace retornar desde su exilio en Alemania, vía Finlandia, a Lenin  a Rusia.
Esta acción  conlleva la agitación que culminará en 1917 con la toma del Palacio de Invierno y la posterior ejecución del Zar Nicolás II y su familia inaugurando una guerra civil que finalizará con el triunfo de la “línea dura” del PC y la posterior firma del tratado de paz, que liberará las cuantiosas divisiones alemanas empantanadas en Rusia y las volcará hacia el frente occidental, aunque con escaso resultado, ya que la intervención Norteamericana en el conflicto resulta decisiva en la victoria final de los aliados.
La firma del tratado de paz consiguiente, trae como consecuencia la abdicación del Kaiser Guillermo, la humillación de Alemania y se genera un período de inestabilidad en dicho país que finalizará con la llegada del Partido Nacional Socialista al Poder de la mano de Adolfo Hitler.
Este hecho, paradójicamente, determinará a futuro un altísimo nivel de influencia y poder de la ya conformada URSS al finalizar la Segunda Guerra Mundial.
Volviendo al tema, en 1919 Rusia, en estado de debilidad por las consecuencias de la guerra civil en que se encontraba,  propone a China  un tratado por el cual abandona todas las conquistas de la época Zarista, los derechos a la indemnización por la guerra de los bóxer, a la del FF. CC. Del Este Chino y sobre los territorios con extraterritorialidad, proposición que China no acepta ´por desconfianza hacia el nuevo gobierno ruso.
Luego de años de negociaciones diplomáticas, en 1924 se firma el tratado de Pekín, por el cual Rusia reconoce que la Mongolia Exterior es parte de China; que el FF. CC. del Este Chino es sólo una empresa comercial rescatable por el Estado Chino y asimismo renunciaba a todos los derechos y privilegios adquiridos por los zares.
Sin embargo, pese a todo, en 1924 se constituye la República Popular de Mongolia Exterior, que firma un tratado con la URSS y se coloca bajo su tutela y Manchuria también firmó un acuerdo para aplicar el tratado de 1924.
Rusia, coherente con su política de expansionismo exterior, defiende el FF. CC. Transiberiano ante los intentos de China de apoderarse de éste. Envía al Mariscal Blücher, quien penetra en la Manchuria y toma 10.000  prisioneros chinos.
En 1932, Japón comienza la ocupación de parte del territorio chino y constituye un estado independiente, el Manchukuo.
En 1937, ante la presión de la agresión japonesa a China, ésta firma un tratado de no agresión y amistad con la URSS.
Esta es una circunstancia por demás conveniente para el gobierno de Stalin, ya que se manifestaba claramente el rearme alemán y aunque ambos mandatarios (Stalin y Hitler) habían firmado acuerdos comerciales mediante los cuales la URSS proveería de productos agrícolas a Alemania y también pactos secretos, fundamentalmente sobre intercambio de información militar y maniobras conjuntas entre las fuerzas armadas de ambas naciones, Molotov consideraba que la ambición de Adolfo Hitler y las necesidades de Alemania, la llevarían a mirar con codicia las fértiles praderas de Bielorrusia y los campos petroleros de Ploesti.
Por otra parte, el pacto firmado por Von Ribbentop (Alemania) y Molotov (URSS) en el reparto de Polonia, en el año 1939, lo cual dio inicio a la declaración de guerra a Alemania por parte de Francia e Inglaterra,  otorgarían a la URSS la existencia (y la ventaja estratégica consiguiente)de un “estado tapón” sobre el cual amortiguar el primer golpe alemán en caso que Hitler se decidiera a avanzar hacia el Este.
Desde el punto de vista estratégico resultó una decisión acertada por parte de Stalin y Molotov, aunque la velocidad e intensidad del ataque alemán de 1941, conocido como “Operación Barbarroja”, que dio origen a la llamada “Gran Guerra Patriótica”, permitió que las fuerzas armadas de Alemania y sus aliados,hacia 1943,  sitiaran  Leningrado, Stalingrado y se aproximaran a Moscú, configurando la máxima extensión de su ofensiva militar en los territorios del Este Europeo.
Luego de la Rendición de Stalingrado, la ruptura del cerco de Leningrado y la retirada posterior a la lejana observación de Moscú que llegara a efectuar la fuerza armada alemana, la URSS comienza una serie casi ininterrumpida de ofensivas militares que la llevarán a ocupar Berlín y finalizar el conflicto con Alemania, permitiendo volcar su mirada hacia el Japón.
La finalización de la Segunda Guerra Mundial permitió la configuración definitiva de la URSS. En Europa incorporó Alemania del Este, con la tradicional Capital Berlín compartida con los otros 3 aliados, y las actuales Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Checoeslovaquia, Yugoeslavia, Hungría, Rumania, Bulgaria, Albania. Estas incorporaciones perfeccionaban lo que Stalin deseaba como “estados tapones”  frente a la posibilidad de una guerra convencional contra Occidente, que tendría por escenario a Europa.
Comienza entonces la reconstrucción Europea y la “Guerra Fría”.
La crisis de Berlín fue el primer conflicto de la Guerra Fría que enfrentó a la URSS  con EE:UU. Y los aliados de Occidente.
El bloqueo de Berlín: Antecedentes
En las reuniones previas a la finalización del conflicto, en la Conferencia de Yalta, el 11 de febrero de 1945, se establecía la partición de Alemania y Berlín, atribuyéndose las zonas de ocupación según avance de las tropas aliadas en territorio alemán.
La incorporación de Francia en el reparto de las zonas de ocupación, aunque no había sido invitada a la Conferencia, fue contemplada por los líderes Aliados, Churchill, Roosevelt y Stalin, como uno de los países vencedores, que merecía y debía hacerse cargo del futuro de Alemania.
Churchill deseaba atribuir una zona de ocupación a Francia, que sería constituida a partir de las zonas americana y británica; Stalin desaprobó la idea, pero cedió cuando Roosevelt intervino a favor de la propuesta de Churchill, sosteniendo que “las fuerzas americanas no podrán permanecer más de dos años en Europa… Gran Bretaña no puede asumir sola el esfuerzo de ocupación”.
La Conferencia de Potsdam celebrada entre el 17 de junio y el 2 de agosto de 1945, ratificó la partición de Alemania entre las cuatro potencias vencedoras. Berlín se encontraba en un statusdiferenciado del restodeAlemania, ya que la ciudad se encontraba  oficialmente bajo el régimen de las cuatro aliados victoriosos de la Segunda Guerra Mundial.
Los soviéticos ocupaban un gran sector de la parte oriental de la ciudad, los norteamericanos tenían un sector en el sur, los británicos en el oeste y los franceses en el norte. En estas circunstancias, Berlín había sido dividida en cuatro zonas de ocupación y se hallaba situada en el corazón de la zona de ocupación soviética.
Tras la Segunda Guerra Mundial. Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia se hicieron cargo de la ocupación de la Alemania Occidental; mientras que la Unión Soviética ocupó la oriental. Por lo tanto, Berlín se hallaba en medio de la zona de ocupación soviética y en esta  ciudad también se manifiesta la misma distribución de ocupación, es decir, el área oriental de la ciudad fue atribuida a la Unión Soviética, mientras que la occidental fue repartida entre Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos.
El Bloqueo de Berlín y el Puente aéreo: 1948-1949
Las crecientes discrepancias entre los antiguos aliados hicieron de la cuestión de Berlín uno de los temas clave de la Guerra Fría. Abandonadas las negociaciones para acordar un status político común para la Alemania, los representantes de EE.UU., Gran Bretaña y Francia se reunieron y firmaron los Acuerdos de Londres (1948) para iniciar un proceso de legitimación formal en sus zonas de ocupación creando una nueva moneda para sus zonas de ocupación: el Deutschemark, moneda a la cual intentaron introducir en Berlín.
Esto Generó la reacción de la URSSque inició el “Bloqueo de Berlín” mediante la suspensión de todo tipo de comunicación terrestre y marítima de los aliados con Berlín Occidental, como respuesta, según Moscú, a lo que entendía como agresión de especulación  económica de las potencias occidentales..
La administración militar soviética dispuso que se le encargara de todo el abastecimiento de Berlín Occidental, en lo que a víveres se refería, para que la población no sufriera privaciones. Pero las autoridades de ocupación occidental se opusieron a ello.
La crisis, permitió demostrar a los EE. UU., mediante esta manifestación de apoyo logístico transcontinental, que era la única potencia con capacidades logísticas globales ya que con una pequeña ayuda británica organizaron un puente aéreo que durante casi un año efectuó más de 250.000 vuelos consiguiendo abastecer de alimentos y combustible a la población de Berlín Occidental.En el aeropuerto de Berlín, llegaron a aterrizar un promedio de un avión con vituallas por minuto, mientras duró el bloqueo. Al tiempo que la Casa Blanca hacía saber al Kremlin que no dudaría en usar la fuerza para hacer respetar los “corredores aéreos” que unían Berlín con la Alemania occidental. En este momento la crisis de Berlín se convierte en un típico conflicto de la Guerra Fría.
Ambas partes midieron su fuerza y decisión “estirando los músculos”.
Los soviéticos midieron la voluntad occidental, mientras que los EEUU y sus aliados dieron prueba de firmeza manteniéndose en  Berlín, sin hacer ningún gesto directamente agresivo contra la URSS.
Este tipo de ofensivas y reacciones se seguirá repitiendo durante toda la Guerra Fría como por ejemplo sucedió, en 1963, en la crisis de los misiles Soviéticos instalados en Cuba.
Ambas  partes analizaron y pusieron en marcha una serie de acciones  que significaban un conjunto de riesgos calculados, procurando no dar la idea de una agresión militar directa cada vez que el riesgo de un conflicto abierto y directo estuvo próximo a suscitarse.
El 12 de mayo de 1949, Stalin levantó el bloqueo de Berlín.
Sin embargo, en el balance de opciones de uso del poder duro que otorgó esta crisis, la balanza se encontraba claramente diferenciada a favor de los EE. UU y el resto de la OTAN-
Esta variable de análisis determinante era posible, ya que en aquellos momentos eran la única fuerza en el mundo con capacidad de uso del arma nuclear, mientras que la URSS aún se encontraba en la investigación y desarrollo de la misma, lo cual le otorgaba una “capitis diminutio” bélica en comparación con sus oponentes del Oeste.
La crisis de los misiles: Al borde de la guerra nuclear
En enero de 1958Fidel Castro accedió el poder en Cuba destituyendo al dictador Fulgencio Batista, aliado incondicional de los EE. UU. . El nuevo régimen comenzó un proceso de  nacionalizaciones que deterioraron las relaciones con Estados Unidos.
Durante el Gobierno del General Eisenhower, ya en 1960 comienzan una serie de acciones como bombardeos aéreos por parte de aviones no identificados sobre las plantaciones de azúcar cubana, único producto de exportación que permitía a Cuba mantener un saldo de comercio exterior.
En enero de 1961 La Habana y Washington rompieron relaciones diplomáticas y en abril del mismo año,  un grupo de cubanos con entrenamiento y apoyo logístico integral de Estados Unidos intentó invadir la isla entrando por Bahía de Cochinos también conocida como Playa Girón.
A los tres días de combate los invasores se fugan o se rinden antes las fuerzas del gobierno cubano, por lo cual la operación falló pero agudizó el enfrentamiento entre los dos países y la obsesión de Washington por dar por terminada  la revolución. Castro comenzó un progresivo acercamiento a la URSS.
En 1962 la inteligencia estadounidense detectó accidentalmente en vuelos de aviones U2, sobre la isla de Cubamediante una serie de fotografías que mostraban que la isla había instalados o en proceso de instalación, misiles balísticos con cabezas nucleares provistos por la URSS que podían alcanzar el territorio de Estados Unidos. También la inteligencia estadounidense había detectado, previamente, la provisión de armas de guerra convencionales  por parte de la URSS  a Cuba.
Armar a Cuba con misiles nucleares tenía una inmensa relevancia para la URSS. Calculaba que le permitiría contrarrestar la estrategia de Estados Unidos de contar con bases y aliados alrededor de la URSS, desde Europa hasta Asia y el Pacífico.
El gobierno de Castro consideró que la instalación de los misiles soviéticos le daría protección para avanzar en el proceso revolucionario sin interferencias.
Alarde militar y negociaciones diplomáticas y extradiplomáticas
La instalación de misiles nucleares en Cuba cambió la correlación de fuerzas entre las dos grandes potencias de la Guerra Fría. Desplegar misiles en el Caribe era un avance estratégico incomparable para Moscú a la vez que apoyo a una nueva revolución.
Muchas décadas más tarde, se intentaba compensar la ventaja estratégica que hubiera significado el mantenimiento de Alaska como Territorio Ruso.
Washington manejó dos opciones, un ataque aéreo que destruyese los misiles o imponer un bloqueo que impidiese que buques soviéticos llegaran con el material adicional que completaría la instalación de las baterías nucleares. El gabinete de crisis de Kennedy decidió utilizar el poder militar aunque como amenaza de primera instancia, al apostar por la cuarentena, en realidad un  bloqueo, sin descartar el uso de la fuerza. Pero el 19 de octubre el alto Estado Mayor y algunos miembros del gabinete presionaron al Presidente para que se llevara a cabo un ataque sobre Cuba, entre ellos el asesor de seguridad nacional McGeorge Bundy apoyado enérgicamente por el jefe de la fuerza aérea Curtiss Le May y el resto de asesores militares del Pentágono.Bundy reviso posteriormente su posición con posterioridad a la crisis y escribió: “Habiendo estado tan cerca del final, creo que debemos ocuparnos de que esto no vuelva a ocurrir”.
Entre el 22 y el 28 de octubre hubo intensas negociaciones entre los gobiernos de la URSS y los EE. UU. a la vez que  ambas partes de alistaban para una posible guerra nuclear.
Tanto Nikita Kruschev como John F. Kennedy se encontraban en una delicada posición que les hacía meditar profundamente, sobre la calidad del asesoramiento diplomático y militar que recibía cada uno.
Ambos eran plenamente conscientes que sus decisiones serían determinantes para el futuro, ya que de predominar las recomendaciones de los partidarios de la guerra que se encontraban en los Estados Mayores que asesoraban a ambos mandatarios, o las recomendaciones de los buró político-diplomáticos  se daría predominancia a la solución más drástica que era el conflicto armado entre ambas superpotencias nucleares, con sus consecuencias globales, o la solución sería negociada con acuerdo de todos los involucrados.
Kennedy le manifestaba a Kruschev, por vía diplomática, que necesitaba la absoluta seguridad de que todos los misiles serían retirados  y mantuvo la llamada “cuarentena” sobre la isla.
El sábado 27 de octubre fue el peor de toda la crisis. Como resume el historiador Michael Dobbs en One minute to midnight, ese día Fidel Castro envió un telegrama al premier soviético Nikita Khruschchev urgiéndole a usar las armas nucleares contra el enemigo común, mientras ambas partes mostraban la firmeza de sus decisiones hasta casi el límites
Así es como:
1.      Se dispusieron cabezas nucleares cerca de los misiles en Cuba;
2.      Son derribados dos aviones de reconocimiento de EE. UU, uno por los cubanos y otro en el espacio aéreo soviético;
3.      Un submarino nuclear soviético fue obligado mediante el uso de armas antisubmarinas de los EE. UU. a subir a la superficie;
4.      El Alto Estado Mayor en Washington se preparó para lanzar una invasión sobre la isla mientras que buques soviéticos se acercaron a pocos kilómetros de la base Guantánamo.
Cualquiera de estos incidentes, podría, por sí solo, haber desencadenado un conflicto.
Tiempo después, la inteligencia estadounidense se informó dos importantes cuestiones que habían permanecido fuera de su conocimiento:
1.      Que la URSS había dispuesto una serie de armas nucleares tácticas al mando del general Soviético al mando de las fuerzas en la isla, que podrían haber sido utilizadas en caso de una invasión militar y
2.      Que también que habían sido estacionados miles de soldados rusos  para actuar en caso de una invasión estadounidense a la isla de Cuba.
Es indudable  que fue la diplomacia lo que llevó a Khrushchev a ordenar a la flota soviética volver a la URSSy también la diplomacia del Departamento de Estado llevó a Kennedy a hacer uso del poder casi duro (bloqueo militar) y amenaza del poder duro tratando de llevar la primera opción hasta el límite posible.
Esto significaba que las intenciones de Moscú y Washington de enfrentarse cara a cara eran relativas y condicionantes, y que el líder soviético no dio marcha atrás en el último segundo. Pese a que impresionaba que tanto Kennedy como  Khrushchev no estaban dispuestos a ceder, documentos, testimonios de los protagonistas y sobre todo los hechos indican que ambas partes ofrecieron concesiones con el fin de evitar una guerra nuclear.
El momento más peligroso de la crisis fue cuando las maquinarias de la guerra de los dos países, y la voluntad de varios funcionarios secundarios, se movieron en dirección de una confrontación militar directa.
Kennedy manejó la posibilidad de que Moscú retirase los misiles nucleares de Cuba a cambio de que Estados Unidos desmantelara sus misiles del mismo tipo que tenía instalados en Turquía apuntando hacia la URSS, y a cerrar la base de Guantánamo.
De hecho, la URSS aceptó desmantelar los misiles a cambio de la garantía de Estados Unidos de no invadir Cuba. Meses después Washington retiró sus misiles de Turquía. El acuerdo sobre Turquía con el Kremlin se hizo con tanta discreción que parte del gabinete de Kennedy no lo supo en ese momento.
De esta manera, los hechos llevaron a Cuba a redefinirsu papel en la Guerra Fría. Castro y la dirigencia cubana entendieron que para jugar su papel debían romper su  aislamiento y diversificar sus alianzas internacionales. La Habana comenzó, desde entonces, a apoyar movimientos revolucionarios en África, Asia y América Latina.
Kennedy y Khruschev fueron dos prudentes estadistas, que tuvieron en cuenta que la confrontación ideológica no justificaba arriesgar las vidas de millones de personas en una guerra nuclear.
La crisis de los misiles derivó también en otras consecuencias también preocupantes.
Por una parte, Moscú decidió acelerar su programa de armas nucleares con el fin de evitar una nueva derrota. Por otra, ambas partes llegaron a la conclusión de que una guerra nuclear sería destructiva para todos y que no debería suceder nuevamente el mismo riesgo. Por lo tanto se  desplazó la confrontación hacia países periféricos. Se estableció un “teléfono rojo” de comunicación entre Moscú y Washington para gestionar crisis, y en julio de 1963 Estados Unidos, la URSS y Gran Bretaña firmaron el tratado de prohibición de pruebas nucleares en la atmósfera.
Estados Unidos no invadió Cuba, aunque impuso un bloqueo que su actual presidente, Barak Obama, intenta finalizar como consecuencia del deshielo de las relaciones, que continúa hasta hoy.
Las consecuencias de este episodio “exo-sistema”geopolítico europeo de la URSS fue una de las variables que debilitaron la posición de Nikita S. Kruschev en la política interna del Kremlin que determinaron que, el 15 de octubre de 1964, fuera reemplazado, como sucedió otras veces, por una “Troyka” conformada por Leonid Brezhnev, Nikolai Podgorny y Alexey Kosyguin, aunque este gobierno colegiado finalizara con la hegemonía política de Leonid Brezhnev.
El pacto de Varsovia
El Pacto de Varsovia institucionalizó en un marco de referencia común,  los distintos pactos bilaterales que la URSS había firmado entre 1945 y 1948 con las democracias populares del este de Europa.El Pacto ofreció un marco de estandarización de roles, funciones, normas y procedimientos a las naciones firmantes en los asuntos de seguridad colectiva.
Por supuesto, era la contraparte militar activa de la Alianza del Tratado Atlántico Norte (OTAN), cuyo socio más importante y mentor del mismo era  EE. UU.
El llamado Tratado de Amistad, Colaboración y Asistencia Mutua (Pacto de Varsovia) fue una alianza militar compuesta por ocho países socialistas europeos, creada para contrarrestar el rearme de la República Federal de Alemania y su ingreso en la OTAN. El tratado fue firmado en Varsovia (Polonia) el 14 de mayo de 1955 por Albania, Bulgaria, Checoeslovaquia, República Democrática Alemana, Hungría, Polonia, Rumania y la Unión de República Socialistas Soviéticas (URSS).
Entre los principios de esta alianza se encontraba el “respeto a la independencia y soberanía de los estados” y la “no interferencia en sus asuntos internos”.
Desde mediados de la década de 1950 hasta la de 1980, dos fueron los órganos que ejecutaron las funciones del Pacto de Varsovia: el Comité Político Consultivo y el Mando Unificado de las FF: AA., ambos con sede enMoscú.
Según los términos del tratado, el Comité Político Consultivo coordinaba todas las actividades, excepto las puramente militares, y el Mando Unificado de las Fuerzas Armadas ejercía la dirección sobre las tropas asignadas a este por los estados miembros.
A pesar de que el Pacto de Varsovia fue oficialmente renovado en 1985 para otros veinte años, la transformación política de la Europa Oriental, a fines de la década de1980, debilitó profundamente a la organización. La URSS inició la evacuación de sus tropas de otros países del Pacto de Varsovia y la RDA abandonó la alianza para unirse a la República Federal de Alemania, en el mes de octubre de 1990. Todas las funciones militares conjuntas cesaron a finales de marzo de 1991, y en julio los dirigentes de los seis países miembros restantes acordaron la disolución de la alianza.
Objetivos del pacto
  1. Modernización de las Fuerzas Armadas de los miembros, por medio de la ayuda soviética.
  2. Maniobras comunes.
  3. Integración todos  los dispositivos de defensa de los países de la Europa oriental con el de la URSS.
  4. Sistema común de entrenamiento de las Fuerzas militares de los países del Pacto y “planes comunes de acción coordinada”.
 
Crisis “Intrasistema” de la URSS
Los casos de Hungría y Checoeslovaquia
Por los diferentes métodos que aplicó la URSS para resolver las cuestiones planteadas por las crisis en estos miembros del Bloque Soviético, nos pareció pertinente efectuar un somero estudio de las mismas
Después del “discurso secreto del Primer Ministro de la URSS” de febrero de 1956, en el transcurso del XX Congreso del PCUS en el cual Nikita S. Kruschev denunciaba a Stalin como “un tirano cruel, irracional, sangriento y culpable de las purgas  que se habían realizado en el PC, el ejército en los años 30 y otros sectores de la sociedad….”  y a sus protegidos, surgió en sectores de Hungría la idea de cambios políticos y sociales.
Los sucesos
Con motivo de desórdenes y protestas sociales, que surgieron en el interior de Hungría y se expandieron en gran parte del territorio Húngaro, en el cual sectores de la sociedad exigían profundos cambios económicos, políticos, sociales y culturales acompañados por el estallido de desórdenes y violencia en Budapest que significó el derrocamiento del gobierno de András Hegedüs, los sectores contestatarios se organizaron en defensa del movimiento y en algunos lugares Consejos improvisados arrebataron el control municipal al PC Húngaroy exigieroncambios políticos.
El nuevo gobierno encabezado por Imre Nagy sustituyó a Matyas Rakossi, “el mejor discípulo húngaro de Stalin”ydisolvió formalmente la Policía Secreta (ÁVH), declaró su intención de retirarse del Pacto de Varsovia y prometió restablecer las elecciones libres. Para fines de octubre, la agitación y los combates casi habían cesado y comenzó una sensación de normalidad.
Las demandas sociales se incrementaron y exacerbaron por la inadecuada respuesta oficial, cuya consecuencia fueron varios  manifestantes muertos a la vez que el ejército húngaro o bien no actuaba o se manifestaba en una actitud de quietismo cuando no de apoyo ante las demandas del nuevo gobierno.
De esta manera se incrementaban  las esperanzas húngaras de convertirse en neutrales, tal como lo había efectuado Austria por lo que Nagy consideraba “la posibilidad de que Hungría adopte un estatus neutral siguiendo el patrón austríaco”.
La neutralidad austríaca alteró el cálculo del planeamiento militar de la Guerra Fría. Su decisión dividía geográficamente a la alianza de la OTAN, por lo que la importancia estratégica de Hungría para el Pacto de Varsovia se incrementaba.
Luego de diversos incidentes, que culminaroncon la destrucción de la estatua de Stalin y el izamiento de la bandera nacional húngara, ante la gran agitación social y el peligro que la situación se tornara incontrolable, el gobierno Soviético decide  la intervención del ejército soviético.
[]El liderazgo soviético había formulado planes de contingencia y ordenó al General Héroe de la Unión Soviética por su desempeño en la “Gran Guerra Patriótica”  Georgi Zhukov, que tanques soviéticos entraran a Budapest.
Siguiendo paso por paso la planificación militar para estos casos, las fuerzas soviéticas se encontraban  estacionadas fuera del edificio del Parlamento y soldados soviéticos resguardaban los puentes clave y los cruces de calle mientraslos revolucionarios armados formaron barricadas para defender Budapest. Ese mismo día, Imre Nagy reemplazó a András Hegedüs como Primer Ministro. Por la radio, Nagy hizo un llamamiento por el fin de la violencia y prometió iniciar reformas políticas que habían sido pospuestas tres años antes..
Las unidades soviéticos ya estacionadas en Hungría, lucharon principalmente en Budapest. Los comandantes soviéticos a menudo negociaron ceses al fuego locales con los revolucionarios. En algunas regiones, las fuerzas soviéticas lograron sofocar la actividad revolucionaria. En Budapest, la lucha con los soviéticos llegó a un punto muerto y las hostilidades empezaron a decaer.
El general húngaro Béla Király, liberado de una cadena perpetua por ofensas políticas y actuando con el apoyo del gobierno de Nagy, buscó restaurar el orden organizando elementos de la policía y unidades del ejército húngaro en una Guardia Nacional. Se concertó un cese al fuego el 28 de octubre y, para el 30 de octubre, la mayoría de las tropas soviéticas se habían retirado de Budapest a unas guarniciones en el campo húngaro.
 
El nuevo Gobierno  Húngaro
La rápida propagación de los incidentes en las calles de Budapest y la abrupta caída del gobierno de Gerő-Hegedűs sorprendió a la nueva dirección nacional.
Nagy, un reformista convencido que el planteo significaría una renovación de ideológica y procedimental que beneficiaría al Partido, apeló inicialmente a la calma y a un retorno del antiguo orden. Era el único líder húngaro restante con credibilidad en ambos bandos (húngaro y soviético) y “concluyó que estaba teniendo lugar un levantamiento popular más que una contrarrevolución”. Tras llamar en una alocución radial del 27 de octubre, a la insurgencia en curso “un amplio movimiento democrático de masas”, Nagy formó un gobierno que incluyó algunos ministros no comunistas. Este nuevo Gobierno Nacional abolió tanto la Policía Secreta ( ÁVH)  como el sistema de partido únicoenfatizando que Hungría debía ser una democracia social multipartidista y neutral, lo cual significó un abrupto cambio “de facto” del Régimen político, a la vez queprisioneros políticos fueron liberados.
Los partidos políticos que habían sido previamente prohibidos, reaparecieron para recomenzar su actividad política y unirse a la revolución.
Se conformaron, en muchas ciudades, consejos revolucionarios locales, que asumieron varias responsabilidades de gobiernos locales del intentando reemplazar al Partido Comunista Húngaro.
Para el 30 de octubre, estos consejos habían sido oficialmente aprobados por el Partido Húngaro de los Trabajadores y el gobierno de Nagy les pidió su apoyo como “órganos locales democráticos formados durante la Revolución” y se  establecieron concejos obreros en las minas y plantas industriales intentandoestablecer una economía libre del rígido control partidario.
Perspectiva soviética
El Politburó discutió en Moscú los acontecimientos en  políticos en Hungría. Una facción de ala dura, liderada porMolotov, presionaba por una intervención, pero Kruschevy el mariscal Zhukov se oponían inicialmente.
Paradójicamente, el Bureau diplomático sostenía una línea de ejercer el “poder duro” y el Comandante de las FF. AA. sostenía la necesidad de negociaciones y acuerdos.
Una delegación en Budapest informó, en primera instancia,  que la situación no era tan extrema como había sido descrita. Kruschev sostuvo que creía que la petición del secretario del Partido Ernő Gerő para que intervinieran indicaba que el Partido Comunista Húngaro mantenía todavía la confianza del público húngaro. Además, vio las protestas como el descontento popular por temas económicos y sociales básicos que no habían sido resueltos en lugar de una lucha ideológica.
Después del debate, se decidió no eliminar el nuevo gobierno húngaro. Incluso el mariscal Georgui Zhúkov dijo: “Deberíamos retirar tropas de Budapest y, si es necesario, de toda Hungría. Esta es una lección para nosotros en la esfera militar y política”. Adoptaron una Declaración del Gobierno de la Unión Soviética sobre los Principios de Desarrollo y posterior fortalecimiento de la amistad y cooperación entre la Unión Soviética y otros estados socialistas, que fue hecho público el día siguiente.
Este documento manifestaba que el Gobierno soviético estaba preparado para entrar en negociaciones apropiadas con el gobierno de la República Popular Húngara y otros miembros del Tratado de Varsovia sobre la cuestión de la presencia de tropas soviéticas en el territorio de Hungría.
Por tanto, en un primer análisis, parecía que podía haber una solución pacífica.
Sin embargo, nuevos incidentes provocaron una revisión de la posición inicial del Politburó.
El cuadro de situación ofrecía, entonces, las siguientes perspectivas:
1.      Un declarado intento de reemplazar el gobierno partidario y dependiente de la URSS por un sistema político que atendiera reformas sustanciales del régimen establecido.
 
2.      Reformular el Sistema Económico hacia una mayor liberalización de la estricta centralización económica y abrir la economía a las empresas privadas.
 
3.      Retiro de las estructuras militares del Pacto de Varsovia.
 
4.      Neutralidad en el conflicto Este-Oeste
Ante estas perspectivas, los dirigentes soviéticos decidieron intervenir activamente para terminar con la rebeldía de la sociedad húngara. El plan consistía en declarar un “Gobierno Revolucionario Provisional” bajo el mando de János Kádár, quien solicitaría asistencia soviética para restaurar el orden. Desde Moscú se enviaron, entonces,  delegaciones a otros gobiernos comunistas en Europa del Este y China, buscando evitar un conflicto regional.
Mediante un plan adecuadamente elaborado, desarrollando una diplomática tarea de persuasión con sus aliados de Europa del Este, Kruschev comienza una ronda de consultas y les informaacerca  de la decisión de intervenir. Se entrevistó con Wladislaw Gomulka y con los líderes rumano, checoslovaco y búlgaro. Finalmente, Nikita Kruschev se encontró conGeorgi Malenkov en Yugoeslavia, donde se encontraron con Josip Broz (Tito). Los yugoslavos persuadieron a Kruschev para que eligiera aJanos Kádar, como el nuevo líder de Hungría.
La reacción del Kremlin
El 1 de noviembre, tropas soviéticas ingresaron nuevamente  a Hungría por el Este y se estaban moviendo hacia Budapest. Nagy buscó y recibió garantías de parte del embajador soviético Yuri Andropov  (miembro de la KGB quien después sería Primer Ministro de la URSS) que la Unión Soviética no invadiría Hungría. El gabinete, con János Kádár de acuerdo, declaró la neutralidad de Hungría, el retiro del Pacto de Varsovia y solicitó asistencia de los cuerpos diplomáticos en Budapest y al Secretario General de la ONU para defender la neutralidad de Hungría. Se solicitó al embajador Andropov informar a su gobierno que Hungría empezaría las negociaciones sobre la salida de las fuerzas soviéticas inmediatamente.
El 3 de noviembre, una delegación húngara liderada por el ministro de Defensa Pal Maleter fue invitada a asistir las negociaciones sobre el retiro soviético. Aprovechando que Occidente se encontraba dividido acausa de la Crisis del Canal de Suez, el comando militar soviético inicia las acciones y procede, en primera instancia, al  arresto de la delegación Húngara  y posteriormente, el 4 de noviembre, el ejército soviético atacó Budapest.
Esta segunda intervención soviética, con el nombre en clave “Operación Torbellino”, fue lanzada el 4 de noviembre.Fuerzas Armadas soviéticas entraron en Budapest.
La “Operación Torbellino”significó la utilización de todo el inventario del arsenal soviético, que combinó ataques aéreos, artillería y la acción coordinada de tanques e infantería. El ejército húngaro puso resistencia esporádica, pero sin coordinación.
János Kádár proclamó el “Gobierno Revolucionario Húngaro Obrero-Campesino” y aclaró que se debía poner fin a los excesos de los elementos contrarrevolucionarios.
Después de estos acontecimientos, la Unión Soviética purgó severamente el ejército húngaro y reinstituyó el adoctrinamiento político en las unidades militares. Por un tratado firmado con posterioridad, Hungría aceptó la presencia soviética de manera permanente.Tales acciones soviéticas provocaron el rechazo de muchos marxistas occidentales, pero fortalecieron el control soviético sobre Europa Central.
Los eventos en Hungría produjeron conmoción política en el seno de los Partidos Comunistas de todo el mundo y fracturas ideológicas al interior de los partidos comunistas en el oeste de Europa.
A diferencia de lo sucedido con las Protestas de Poznan contra el gobierno de la República Popular de Polonia, la revolución húngara cuestionaba el estilo de gobierno estalinista y, por tanto, amenazaba la naturaleza misma del régimen pro-soviético de partido único.
 
El caso Checoeslovaco: La primavera de Praga
La Primavera de Praga fue intento de liberalización política en Checoslovaquia, en la convicción de los dirigentes (y apoyada por gran parte de la sociedad) que era posible establecer un Régimen Político que contemplara la diversidad de criterios sociales. Estos deseos  se expresaban de muchas maneras,  la necesidad de renovar y otorgar una nueva visión no rígida ni doctrinaria o simplemente rutinaria o burocrática,  en la solución de los problemas Checoeslovacos y avanzar hacia una forma más democrática de socialismo legalizando la existencia de múltiples partidos políticos y sindicatos, promoviendo la libertad de prensa, de expresión, el derecho a huelga, etc.
Este proceso se desarrolló en el transcurso de la Guerra Fría durante un período que duró desde enero hasta agosto de 1968, cuando el país fue invadido por la URSS y sus aliados del Pacto de Varsovia.
Los checos y los eslovacos mostraban crecientes signos de independencia bajo el liderazgo de Alexander Dubcek. Las reformas de Dubcek en materia de los procesos políticos dentro de Checoslovaquia, a las que él se refería como “socialismo con rostro humano”, no representaba una completa destrucción del viejo régimen, como en el caso deHungría en 1956. De todas formas, esto fue visto por los líderes soviéticos como una amenaza a su hegemonía sobre los otros estados de Europa del Este bajo el gobierno de partidos comunistas.
La política de la URSS de reforzar a los gobiernos leales dentro de su geopolítica  esfera restringida de acción, usando la fuerza militar de ser necesario, fue conocida como laDoctrina Brezhnev, llamada así en honor al líder soviético Leonid Brezhnev quien fue el primero en declararla públicamente. Esta doctrina continuó aplicándose hasta que fue remplazada por la Doctrina Sinatra bajo el régimen de Mikhail Gorbachov en los años 80. Mediante la aplicación práctica de esta nueva doctrina, se anunció y practicó la “libertad de acción” de los antiguos miembros de la URSS, Rusia se desentendería, transitoriamente de su antigua zona de influencia.
Liberalización y reforma
Dubcek declaró que la misión del Partido era “construir una sociedad socialista avanzada en sólidos fundamentos económicos …que se corresponde con la histórica tradición democrática de Checoslovaquia, de conformidad con la experiencia de otros partidos comunistas.” y  puso en marcha un de liberalizaciones, que incluía:
1. El aumento de la libertad de prensa, la libertad de expresión y la libertad de circulación,
2. Enfatizar en el área económica la producción de  bienes de consumo y reconocer la posibilidad de una economía mixta
3. Encarar la posibilidad de un gobierno multipartidista.
4. Limitar el poder de la policía secreta 
5. Avanzar hacia la federación de la RSSC en dos naciones (Chequia y Eslovaquia).
6. La política exterior sería más independiente, lo cual significaría el mantenimiento de buenas relaciones conlos países occidentales como la cooperación con la URSS y otras naciones comunistas.
7.Se suponía de una transición en un período de diez años, en los cuales se desarrollarían elecciones democráticas que se harían tan pronto como fuera posible y una nueva forma de socialismo democrático para sustituir el statu quo.
Las reformas de Dubcek garantizaban libertad de prensa, y los comentarios políticos se permitieron por primera vez en los principales medios  del país y en el aspecto económico, Dubček siguió insistiendo en la importancia de la reforma económica procediendo bajo las reglas del Partido Comunista..
La reacción soviética
Para Moscú era inconcebible que pudiera encontrase otra vía al socialismo, fuera de la aceptada y promocionada por el Kremlin.
La reacción inicial del bloque comunista fue conjunta aunque con matices diferenciados.  De Hungría,  Janos Kadar fue muy favorable al nombramiento de Dubcek en enero, aunque para Brezhnev y para algunos otros creció la preocupación por las reformas de Dubcek, temían que pudiera debilitar la posición del bloque comunista durante la Guerra Fría. El 23 de marzo, en una reunión celebrada en Dresde, los líderes de los “Cinco de Varsovia” cuestionaron a una delegación de Checoslovaquia por las reformas previstas, lo que sugiere que hablar de “democratización” se vuelve una velada crítica para los demás políticos.
El liderazgo soviético trató de impedir o limitar los cambios en la RSSC a través de una serie de negociaciones. La Unión Soviética tuvo conversaciones bilaterales con Checoslovaquia,  en las cuales, Dubcek defendió el programa del ala reformista del KSC, se comprometió con promesas de contribuciones hacia el Pacto de Varsovia y al COMECON.
Brezhnev aceptó el compromiso. Los delegados del KSC reafirmaron su lealtad al Pacto de Varsovia y se comprometieron a
1.      Frenar las tendencias “antisocialistas”,
2.      Prevenir el resurgimiento del Partido Social Demócrata de Checoslovaquia,
3.      Controlar la prensa de manera más eficaz.
4.      Por su parte los soviéticos acordaron retirar sus tropas (que se encontraban de maniobras conjuntas en Checoeslovaquia) y permitir el desarrollo del congreso del partido el 9 de septiembre.
El 3 de agosto, representantes de la URSS, la República Democrática Alemana, Polonia, Hungría, Bulgaria, y Checoslovaquia se reúnen en conferencia y firman la Declaración de Bratislava. La declaración afirmaba
1.      Una fidelidad inquebrantable al marxismo-leninismo y al proletariado internacionalista 
2.      Declaraba una implacable lucha contra la ideología “burguesa” y contra todas las fuerzas “antisocialistas”.
3.      La Unión Soviética expreso su intención de intervenir en un país del Pacto de Varsovia si un sistema “burgués” (un sistema pluralista de varios partidos políticos representando diferentes facciones de la clase capitalista) fuera establecido.
Esta declaración significaba absoluta  intolerancia a los sucesos que se desarrollaban en Checoeslovaquia.
La acción militar
Como las conversaciones bilaterales demostraron ser insatisfactorias, los soviéticos comenzaron a considerar la alternativa militar para solucionar las discrepancias entre Praga y Moscú.
Tras una serie de análisis en el Politburó soviético, el régimen de Leonid Breznev tomó la decisión de convocar al Pacto de Varsovia para una operación militar conjunta contra Checoslovaquia, con el fin de derrocar al régimen de Dubček y poner fin a la “Primavera de Praga”.
Después de coordinar los detalles de la operación, en la noche del 20 al 21 de agosto de 1968 los ejércitos de cinco países delPacto de Varsovia (la Unión Soviética, Alemania Oriental, Bulgaria, Polonia y Hungría) invadieron simultánea y velozmente  Checoslovaquia.
Las fuerzas checoslovacas fueron confinadas, sin resistencia, en sus propios cuarteles. Por la mañana del 21 de agosto, Checoslovaquia se encontraba totalmente ocupada.
 
Los soviéticos atribuyeron la invasión a una aplicación estricta de la Doctrina Brezhnev según la cual la URSS tenía derecho a intervenir en un país del Bloque del Este cuando dicho país pareciera estar haciendo un giro hacia el capitalismo.
En abril de 1969, Dubcek fue sustituido como Secretario General por Gustav Husák, y comenzó un período de “normalización”. Dubcek fue expulsado del KSC.
Husák revirtió las reformas de Dubcek, purgó a los miembros aperturistas del partido, y destituyó de su función pública a las élites profesionales e intelectuales que abiertamente expresaron su acuerdo con la transformación políticay trabajó para restablecer el poder de las autoridades policiales y fortalecer los vínculos con otros países socialistas.
También trató de volver a centralizar la economía, ya que una cantidad considerable de libertad se había concedido a las industrias durante la Primavera de Praga. Los comentarios políticos de nuevo fueron censurados en los principales medios de comunicación y las declaraciones políticas de cualquier persona que no se consideraba de “plena confianza política” también fueron prohibidas. El único cambio significativo que sobrevivió fue la federalización del país, que creó la República Socialista Checa y la República Socialista Eslovaca en 1969.
Conclusiones
“¿El secreto de la política? Hacer un buen acuerdo con Rusia”
Otto von Bismark 
En los cuatro casos mencionados en el presente trabajo, hemos podido observar la diferencia de tratamiento del Kremlin en su Geopolítica de Seguridad.
En los dos primeros, tanto en Berlín como en Cuba, se dio un enfrentamiento cara-a-cara y “entrada en calor del músculo militar” de ambas superpotencias entre sí, aunque con la  prudencia suficiente, fundamentalmente  por parte de los líderes políticos soviéticos,para no superar el umbral de la violencia.
Esto significó que, en los casos en que EE. UU. se oponía en forma activapolítica y militarmente a la URSS, sobre todo en el caso cubano, la dirigencia del Kremlin ponderaba racionalmente las consecuencias y ejercían, fundamentalmente, la primera línea de defensa de todas las naciones, o sea la diplomacia. Buscaban los acuerdos que permitirían salvar su prestigio internacional sin quedar públicamente en evidencia como cediendo a la presión y determinación del adversario.
La gestión y determinación del gobierno de John F. Kennedy y la flexibilidad de Nikita Kruschev fueron una evidencia que, en este caso, por medio de la diplomacia hubo la capacidad necesaria  de encontrar los acuerdos que permitieron desactivar los procedimientos bélicos definitivos  ante el escenario de un cercano conflicto nuclear.
La prudencia de los líderes soviéticos para con el enfrentamiento militar con los EE. UU. se debía a la superioridad militar en armamento nuclear norteamericano. Si bien la URSS poseía equilibrio y en algunos casos superioridad en lo que  significara armamento convencional, estimaban que, de haber una “última ratio” nuclear los EE. UU poseían una superioridad tecnológica que, en última instancia podía inclinar la balanza a su favor.
Aunque también considero que primaba en el pensamiento de ambos rivales, que de un conflicto nuclear tal vez alguno de los dos sería el vencedor aunque los daños en su propio territorio serían irreversibles.
En los dos casos “Intra-URSS”, en cambio, la sinergia entre diplomacia y la determinación militar del Kremlin y sus aliados del Pacto de Varsovia, ante, durante  y post intervención, fueron complementarias.
En ambos casos, la capacidad militar de Rusia y sus aliados del Pacto de Varsovia carecieron de oposición militar  digna de ser llamada como tal.
Con el tiempo y la experiencia adquirida en el resguardo del Sistema Soviético, perfeccionaron su capacidad diplomática y operativa militar.
En el caso de Hungría, en la instancia definitiva Rusia considera que los criterios ideológicos y militares del gobierno Húngaro configuraban una  amenaza directa al resguardo de sus fronteras del Oeste, que la proximidad de las fuerzas de la NATO acentuaban a límites intolerables.
Por otra parte, se le planteaba el mismo problema militar que a su contraparte occidental con la declaración de la neutralidad austríaca. La defección húngara generaría una suerte de “tierra de nadie” y una necesidad de reacción urgente al problema presentado que se hacía imprescindible materializar, según los criterios de seguridad existentes en la época.
Tanto Hungría como Checoeslovaquia formaban parte del grupo de “estados tapón” que, de acuerdo a la experiencia adquirida en el conflicto mundial precedente, hacían imprescindible su permanencia en la órbita soviética.
Por supuesto, también desde el punto de vista ideológico, Moscú no concebía ni permitía concebir, siquiera, que podía existir otro camino al socialismo que no fuera el señalado por la ortodoxia del Kremlin. 
Por otra parte, la reacción occidental sólo se manifiesta en declaraciones y protestas que no afectan lo esencial de los intereses soviéticos en el área de operaciones.
La diplomacia y las Fuerzas Armadas de la URSS fueron exhibiendo una capacidad de interacción y coordinación operativa, que manifestaba de manera evidente una cuidadosa planificación previa, a partir de la experiencia adquirida con  los incidentes sucedidos en Hungría.
Notas: (1), (2) y (3) Rusia Actor Global Pags. 429 y 473.
BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
Las seis Rusias– Eduardo Zalduendo – Editorial Educa
Rusia actor global -Mariano A. Caucino -Editorial El Estadista
Rusia: de Lenina Putin -Jean Radvanyi y Dominique Vidal (coordinadores) -Editorial Capital Intelectual
La Gran Perturbación– Alberto Hutschenreuter Editorial Global
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